El Amor es Comprensión I

A unas horas de entrar en quirófano, me apetecía compartir con vosotros algo bonito. En especial, me voy a referir a un libro que me he traído estos días al hospital para volver a leer, “Camino Viejo, Nubes Blancas” de Thich Nhat Hanh que presenta la vida y las enseñanzas de Buda. En concreto me voy a centrar en el capítulo 42 titulado El Amor es Comprensión.

Es un tema que tiene mucho que ver con los seminarios y los cursos que vamos dando de Mindfulness y Compasión y es una pequeña introducción a esa rara avis que es la “compasión” entendida desde el mundo oriental y que no tiene nada que ver con la compasión judeocristiana.

Espero que este texto pueda servir de inspiración para algunos de vosotros. Para mi, entender el concepto de Ecuanimidad, en su día fue una suerte de liberación de mucho sufrimiento, y hoy en día es una fuente de alegría y de bienestar que con el tiempo se va acrecentado. Ir dejando atrás las falsas categorías y etiquetas de amigos, enemigos e indiferentes, saber que las relaciones van y vienen y que independientemente de ello puedes cultivar un amor afectuoso incluso con los que te cuesta llevarte bien es un regalo de paz para todos.

Ahí va entonces….

” El rey de Pasenadi fue solo a visitar al Buda. El cochero y el carruaje se quedaron a las puertas del monasterio. Después de intercambiar los saludo formales, el rey le hablo de manera franca. “Maestro Gautama, la gente te ensalza como el Buda, el que ha alcanzado la perfecta iluminación. ¿Pero me pregunto como puede haber alcanzado la iluminación alguien tan joven?. Ni siquiera los grandes maestros como kurama, Kassapa, Makkhali, Gosa, Nignhatha, Nathaputta y Sanjaya que son personas de avanzada edad se atreven a afirmar que han alcanzado la perfecta iluminación total.

El Buda respondió “Majestad he oído hablar de todos los maestros que has mencionado e incluso he conocido personalmente a algunos de ellos. Los logros espirituales no dependen de la edad. Los meses y los años no garantizan la presencia de la iluminación. Hay cosas que no deben menospreciarse nunca: un joven príncipe, una serpiente pequeña, una chispa de fuego, o un joven monje. Un príncipe por muy joven que sea posee las características y el destino de un rey. Una serpiente pequeña puede matar a un adulto en un instante. Una chispa pequeña puede ser la causa de que un bosque o una ciudad entera se reduzcan a cenizas. ¡Y un joven monje pueden alcanzar la iluminación total!. Majestad una persona de sabiduría nunca desdeña a un joven príncipe, a una serpiente pequeña, una chispa de fuego y tampoco un joven monje. “.

El rey Pasenadi miró al Buda. Estaba impresionado. El Buda había hablado con una voz calmada y serena y lo que había dicho era simple y profundo a la vez. El rey sintió que podía confiar en el Buda y le pregunto lo que le quemaba en su interior.

“Maestro Gautama, hay quienes dicen que aconsejas no amar, que cuanto mas se ama, mas se sufre. Puedo intuir cierta verdad en dicha afirmación pero soy incapaz de encontrar paz en ella. Sin amor la vida carecería de sentido. Por favor ayúdame a resolver el conflicto”.

El Buda miro cálidamente al rey “Majestad tu pregunta es muy buena y muchos podrían beneficiarse de ella. Existen diversos tipos de amor. Examinemos de cerca la naturaleza de cada uno de ellos. La vida tiene gran necesidad de amor, pero no de la clase de amor basado en la lujuria, la pasión, el apego, la discriminación y el prejuicio. Majestad, hay otro tipo de amor, sin duda necesario, que es el amor afectuoso y la compasión o maitri y karuna“.

Generalmente cuando la gente habla de amor se refiere únicamente al amor que existe entre padres e hijos, marido y mujer, miembros de la misma familia o miembros de la misma casta o país. Como la naturaleza de dicho amor depende de los conceptos de “yo” y “lo mío”, se enreda en el apego y la discriminación. La gente quiere amar solo a sus padres, esposos, hijos, nietos, parientes y compatriotas. Atrapados por el apego, se preocupan por los accidentes que podrían tener sus seres queridos incluso antes de que ocurran y, cuando ocurren realmente sufren lo indeseable. El amor basado en en la discriminación perjudica. Las personas se vuelven hostiles e incluso indiferente hacia los que están fuera de su círculo de amor. El apego y la discriminación son fuentes de sufrimiento para nosotros y para los demás. Majestad el amor del que están sedientos todos los seres es el amor afectuosos y la compasión. Maitri es el amor que tiene la habilidad de proporcionar felicidad a otros. Karuna es el amor que tiene la habilidad de eliminar el sufrimiento de otros. Maitri y Karuna no esperan nada a cambio. El amor afectuoso y la compasión no se limitan a los padres, esposos, hijos, miembros de la propia casta y compatriotas. Se extiende a todas las personas y a todos los seres. En Maitri y Karuna no hay “mio” y “no mio”. Y como no hay discriminación, no hay apego. Maitri y Karuna generan felicidad y alivian el sufrimiento. No causan dolor ni desesperación. Sin ambos la vida no tendría sentido como bien has dicho. Con el amor afectuoso y la compasión, la vida se llena de paz, alegría y satisfacción. Majestad gobiernas un país. Tu pueblo se beneficiaría si practicarás el amor afectuoso y la compasión”.

El rey bajó la cabeza pensativo. Después miró al Buda “Tengo una familia que cuidar y una país que gobernar. Si no amo a mi familia y a mi pueblo ¿Cómo puedo cuidar de ellos?. Por favor clarifícame esta duda” . Naturalmente debes amar a tu familia y a tu pueblo. Pero tu amor puede ampliarse. Amas al príncipe y la princesa, pero ello no te impide no te impide sentir amor por otros jóvenes del reino. Si amas a todos los jóvenes, tu amor, hasta ahora limitado se transformará en un amor que todo lo abarca y todos los jóvenes del reino serán se como tus hijos. Tener un corazón compasivo, significa esto. No es solamente un ideal Es algo que puede lograrse realmente, especialmente alguien como tú, con tantos medios a su alcance”.

“Pero ¿qué pasa con los jóvenes de otros reinos?”

“Nada te impide amar a los jóvenes de oros reinos como a tus hijos, a pesar que no vivan bajo tu dominio. Amar a tu gente no impide amar a la gente de otros reinos.”

El Buda miró al rey “La prosperidad y la seguridad de una nación no deben depender da la pobreza y la inseguridad de otras naciones. Majestad, una paz y prosperidad duraderas son sólo posibles cuando las naciones se unen en un compromiso común de búsqueda del bienestar para todos. Si realmente quieres que Kosala viva en paz y que los jóvenes de tu reino no pierdan la vida en los campos de batalla, tienes que ayudar a otros reinos a tener paz. La política exterior y la económica tienen que seguir el camino de la compasión para que la paz verdadera sea posible. Al mismo tiempo que amas y cuidas tu propio reino, puedes amar a otros reinos como Magdha, Kasi, Videha, Sakya y Koliya.”

…/..” El rey preguntó ¿Cómo se puede amar sin deseo ni apego? ¿Cómo puedo evitar la preocupación y el sufrimiento en el amor que siento por mis hijos?”-.

El Buda respondió “Tenemos que examinar la naturaleza de nuestro amor. Éste debe aportar paz y felicidad a los que amamos, si nuestro amor está basado en un deseo egoísta de poseerles no podemos proporcionarles paz y felicidad; por el contrario nuestro amor les hará sentirse atrapados. Ese amor no es mas que una prisión. Si las personas que amamos no son felices a causa de nuestro amor, encontrarán la manera de deshacerse de nosotros. No aceptarán la prisión de nuestro amor. Gradualmente, el amor se transformará en odio y enfado”-

Majestad, de acuerdo con el camino de la iluminación , el amor no puede existir sin comprensión. El amor es comprensión. Si no comprendes no amas. Los maridos y las mujeres que no pueden comprenderse no pueden amarse. Los padres y los hijos que no se entienden , no pueden amarse. Si deseas que tus seres queridos sean felices deben aprender a comprender sus sufrimientos y sus aspiraciones. Eso es amor verdadero. Si lo que quieres es que tus seres queridos sigan tus ideas y desconoces sus necesidades, eso no es amor verdadero. Es un deseo de poseer al otro y tratar de satisfacer tus propias necesidades, las cuales no pueden satisfacerse de esta manera”.

Continuara….

Puedes leer la segunda parte del relato aquí.